© Daniel MoyaElia Barceló
Invitado de Honor
(Elda, Alicante, 1957), presentada en la FIL como “la Dama de los Mil Mundos” (R. Ruiz, Babelia), es una de las escritoras más versátiles del panorama literario actual en España. Licenciada en filología anglogermánica (Valencia), en filología hispánica (Alicante) y doctora en literatura hispánica (Innsbruck, Austria).
Lleva publicados más de 90 relatos en revistas y antologías, así como 33 novelas. Está considerada una de las autoras de ciencia ficción y literatura fantástica más importantes en lengua castellana, con premios nacionales e internacionales, pero tiene títulos de muchos otros géneros. Ha sido traducida a más de 20 lenguas.
Además, es autora multipremiada de literatura juvenil. Su novela El efecto Frankenstein (2019) fue galardonada en 2020 con el Premio Nacional.
Escribe también, con gran éxito de público y crítica, novelas generalistas para adultos, y novela negra. Entre ellas destacan: El secreto del orfebre (2003), Disfraces terribles (2004), Las largas sombras (2009), El color del silencio (2017), El eco de la piel (2019), La noche de plata (2020, Premio Alicante Noir, finalista del Premio Hammett de la Semana Negra de Gijón). En 2022 comenzó una serie de “noir mediterráneo” con Muerte en Santa Rita (2022), Amores que matan (2023) y La soga de cristal (2024), todas ellas en Roca (Penguin Random House).
Su antología de relatos La maga y otros cuentos crueles recibió en 2016 el Premio de Narrativa de la Crítica Literaria Valenciana.
Es columnista de El Correo, y escribe artículos de opinión quincenalmente para El Diario.es.
Mil euros por tu vida fue llevada al cine por Damir Lukacevic como Transfer (Alemania, 2011) obteniendo varios premios de público y crítica. Su novela Las largas sombras ha sido adaptada por Disney+ para una serie de televisión de seis capítulos. Existen, además, dos proyectos audiovisuales muy avanzados sobre textos suyos.
Otras actividades en las que participa:
El laberinto de la intriga
Ciencia ficción escrita por mujeres
LEBAB. El efecto luciérnaga