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Prensa

 

Guadalajara, Jalisco, a 01 de diciembre de 2023

El lenguaje no abandona a Piedad Bonnett

La poeta y novelista colombiana compartió una pequeña selección de su obra en el Salón de la Poesía de la FIL Guadalajara

 

Piedad Bonnett no puede concebir su vida sin la poesía, ya que esta la ha acompañado desde la memoria y evolucionando con ella hasta el presente. Su lectura y escritura han cambiado durante el tiempo: de aquellas letras que la han inspirado, algunas permanecen y otras tantas han perdido sentido. La poeta y novelista colombiana compartió unos momentos con un pequeño grupo de lectores en el Salón de la Poesía para recitar sus poemas y revelar lo que para ella han significado. El poeta  tapatío Luis Eduardo García condujo la sesión.

“En cada momento de la vida he buscado algo diferente, cuando era una adolescente, cuando aprendí a leer poesía yo lo que quería era encontrar algo que calmara mi desconcierto; era una niña muy rebelde, los rebeldes siempre tienen una tristeza adentro. Ya luego, a lo largo de la vida he tratado de conectarme con voces que le hablen a las inquietudes que van surgiendo, de ahí el tema del amor, el tema de la muerte, el tema de la familia, el tema de la infancia”.

Un lector de poemas, advirtió, se vuelve más exigente con el tiempo y después ya no todo le gusta, incluso es capaz de renunciar a un texto novísimo. Ahora ella le da oportunidad a algún libro, y si el poeta no le habla como quiere que le hable, lo deja y explora otro. “Lo que busco en un poeta es que me sorprenda, que me hable con una voz única, que me produzca un estremecimiento, una emoción, que me remueva, que yo aspire a escribir como ese poeta, que yo diga ‘qué maravilla que este ser exista’ y quiera volver a leerlo una y otra vez”.

Así, hay algunos textos que ha abandonado y otros a los que vuelve con avidez, porque cada vez que va a escribir hace un “calentamiento” con alguna obra que quiere que le inspire alguna emoción, en concordancia con lo que va a redactar. “En esos casos no voy a los poetas nuevos, sino a los que siempre he amado y tengo una lista, que no es muy larga, para lo que estoy pensando en escribir busco al poeta que le va a hablar a esa necesidad mía”.

Durante la sesión leyó varios de sus poemas que conmovieron sobremanera a los asistentes, entre ellos “Oración”, “Lazos de sangre”, “Un cuento antiguo”, “La madre es la gran noche”, “Vigilante”, “En el borde”, el devastador “Pido al dolor que persevere”, “Huéspedes” y “Último instante”, este último dedicado a la memoria de su hijo.

Sobre este poema, explicó que la poeta belga Chantal Maillard fue quien descubrió que los hijos de ambas se llamaban Daniel. “Se suicidaron de la misma manera, ella tiene un poema muy similar a este y fuimos encontrando más correspondencias, ella y yo tenemos la misma edad, en fin, unas casualidades de esas que la vida a veces teje, las dos tenemos poemas sobre el último instante”. Después leyó:

“En qué pupila / quedaste tú grabado para siempre / aún vivo / pero volando triste hacia la muerte / en el último instante, el cielo a tus espaldas. / Quién te lleva dentro de sí / como una pesadilla hacia la noche / o una anécdota, un puro escalofrío / que aspira a remansarse en la palabra. / Quién vio lo que no vi, / lo que tan solo / a mí me pertenece: / tú como un ave interna que se entrega, / oscura y sin plumaje, / derrotada”.

Piedad Bonnett también escribe novelas, pero lo que quiere es que se amplíen los públicos de la poesía, ya que para ella el poema es más milagroso y maravilloso, algo que la alimenta y que sin duda alimenta el alma de quienes se unen a la travesía de conmoverse ante este arte. “Lo que le pido a la vida… me dediqué a las novelas porque es una adicción, soy una adicta, pero la poesía es una pasión, lo maravilloso de las novelas es la dificultad que te engancha, tardas un año o tres, en cambio los poemas se engendran, puede durar quince días en la cabeza y se siente y lo escribes, lo más grato es escribir poesía, lo más intenso, que produce más felicidad y más miedo, mi lenguaje natural es la poesía, lo que le pido a la vida es que no se me agote la pulsión de la poesía, me da mucho miedo que me abandone la poesía”.

 

Para más información contacte a:

Mariño González, coordinadora general de Prensa y Difusión, al teléfono (+52) 33 3810 0331, ext. 950