Premios y homenajes

Homenaje ArpaFIL

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2005

Erich Coufal

(Austria, 1926)

Por sus aportaciones a la arquitectura tapatía en las últimas décadas, gracias a su audacia en el uso de materiales que solían ser relegados, y por su gusto por el detalle, el arquitecto austriaco Erich Coufal (Viena, 1926) recibió el homenaje ArpaFIL.

Formado como arquitecto en su natal Austria, Coufal llegó a Guadalajara a finales de 1950, recién egresado de la universidad, tras ser reclutado por Ignacio Díaz Morales, fundador de la naciente Escuela de Arquitectura de la Universidad de Guadalajara. En esa época, la arquitectura en Guadalajara era un campo sin explotar y la ciudad no ofrecía grandes expectativas a los profesionales de esa área, por lo que Díaz Morales se propuso reunir un grupo de arquitectos extranjeros que estuvieran dispuestos a probar suerte en México. Fue así como contactó a Erich Coufal, un joven que apenas terminaba sus estudios y al que la fortuna le sonrió, ya que coincidió con su gran deseo de emigrar a México para hacer carrera pues en su país, que aún sufría las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, no vislumbraba un futuro prometedor. Para enero de 1951 ya daba clases en la UdeG y de esa primera generación de nuevos arquitectos, que egresó en 1955, hoy sobresalen nombres como Enrique Nafarrate y Fray Gabriel Chávez de la Mora.

Además de su papel como maestro de la Escuela de Arquitectura (en donde trabajó hasta 1964), Erich Coufal es autor de varias de las obras consideradas fundamentales en el movimiento tapatío de arquitectura moderna. El Teatro Experimental de Jalisco es su obra más importante, también destacan el edificio original de la Escuela de Contaduría Pública de la UdeG, la Casa de las Artesanías, la torre Minerva y el Banco Industrial de Jalisco. A pesar del reconocimiento que estos edificios le han ganado, para él su trabajo más importante son las residencias que construyó: “Calculo que en total construí unas ochenta o cien residencias, muchas de ellas en la zona de Avenida Américas”.

En su trabajo, Erich Coufal se aventuró a fusionar los materiales y técnicas constructivas locales con la tecnología moderna internacional; además, hizo uso de materiales y texturas que antes se habían mantenido ocultos (la piedra de castilla, el concreto, el acero, el barro, el mármol), y experimentó con éxito la integración de pintura, escultura y artes aplicadas en las obras de arquitectura. “Me sorprendió que nadie utilizara en la construcción materiales tan bellos como el mármol. No sé por qué, si ésta es la cuna del mármol, así que me traje desde Holanda la primera sierra de diamantes para empezar a trabajar con este material”.

En la actualidad, Erich Coufal se encuentra retirado de las actividades de diseño y construcción, pero aún se dedica a dar asesorías sobre estos temas, además de que participa en diversas asociaciones de arquitectura.