Prensa

 

Guadalajara, Jalisco, a 02 de diciembre de 2019

El latido y la rabia de Latinoamérica

En la apertura de Latinoamérica Viva, cuatro escritores latinoamericanos dialogaron sobre las resonancias sociales y políticas de sus países en la escritura

 

La literatura latinoamericana no es el estereotipo que se nos vendió en el boom, sino los modos de mirar y sentir, de posicionarse sobre algo, que son tan reconociblemente latinoamericanos, sentenció la escritora chilena Pía Barros, quien compartió con Renato Cisneros, de Perú; Wilmer Urrelo, de Bolivia, y Carla Guelfenbein, también de Chile, la primera sesión del programa de Latinoamérica Viva.

La discusión partió de la idea de que en un contexto convulso y violento como en el que están inmersos muchos países latinoamericanos, se reafirma que “toda acción es política”, incluyendo la literatura, ya que “las personas somos políticas, tenemos intenciones y no hay lectores ni escritura inocentes”, como definió Barros.

Carla Guelfenbein también sostuvo que “la escritura siempre está escrita desde algún lugar”, lo cual en su caso es desde la orfandad heredada por sus abuelos, judíos ucranianos que llegaron a Chile huyendo del exterminio nazi, por sus padres, funcionarios del gobierno de Salvador Allende, y por su propia experiencia, pues tuvo que huir de su país a los 17 años. Sin embargo, a pesar del permanente diálogo de la mirada literaria con la política, Guelfenbein afirma que “la literatura tiene que alejarse del panfleto, la literatura es un espacio para enarbolar ideas, pero ideas que se ponen en contradicción; la literatura es, sobre todo, un espacio de preguntas que duelen, que molestan, que pican, que crean un espacio de conversación, de polémica y de desafío ante los momentos históricos y a los lugares que los seres humanos ocupamos en el mundo”.

“Creo que el acto de la escritura es, en sí mismo, un acto político en cuanto intenta subvertir un orden de cosas e intenta plantear una realidad distinta. Mi lente de acercamiento no puede dejar de lado el tema periodístico, y es curioso que mientras el periodista busca convencer, el escritor busca persuadir; mientras el periodista tiene respuestas y siempre piensa en el lector, el escritor no”, señaló el peruano Renato Cisneros.

Por su parte, el novelista boliviano Wilmer Urrelo destacó que en su más reciente libro está sirviéndose de su experiencia con una enfermedad degenerativa para descubrir nuevas formas de escritura que antes no se podría haber imaginado, mientras que respecto a la situación política y social de su país, repentinamente ligado al de México, es curioso que su país siempre ha sido descrito como del altiplano erróneamente, cuando en realidad es amazónico.

Los latinoamericanos, afirmó Barros, “asistimos al fin de un modelo que ha dejado una desigualdad aberrante” y, añadió, es momento de “estar atentos a los movimientos que están naciendo al margen de las grandes industrias culturales”.

 

 

 

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